La doble Balón de Oro pone fin a catorce años en el club azulgrana tras liderar la transformación del Barça femenino en una potencia mundial. Este miércoles será su último partido en el Spotify Camp Nou frente a la Real Sociedad.
Alexia Putellas deja el FC Barcelona. Y eso supone, en cierto modo, que las azulgranas se quedan huérfanas de la estrella que transformó la nueva realidad del equipo femenino de las culés: llegó a una sección casi amateur y la deja como tetracampeona de Europa y referente absoluto del fútbol europeo. La ganadora de los balones de oro en 2021 y 2022, pone el cierre a su etapa en el club de su vida después de catorce temporadas repletas de goles, récords y títulos.
Alexia llegó al Barça en 2012, cuando la sección apenas daba sus primeros pasos hacia la profesionalización y todavía miraba de lejos a las grandes potencias europeas, acabó convertida en la capitana, referente y rostro visible de un equipo que deja como tetracampeón de Europa y dominador absoluto del fútbol español. La catalana cierra su etapa como la futbolista más laureada de la historia del Barça Femenino, con 30 títulos oficiales: 10 Ligas, 10 Copas de la Reina, 6 Supercopas y 4 Champions. Además, conquistó dos Balones de Oro consecutivos (2021 y 2022), siendo la primera española en lograrlo.
Su carrera también estuvo marcada por una grave lesión de rodilla sufrida en 2022, de la que regresó para volver a liderar al equipo hacia nuevos éxitos. Más allá de los títulos, Alexia deja el legado de haber transformado la dimensión del fútbol femenino en España y convertirse en un icono para toda una generación.
“Nací culer y moriré culer”
La salida la hizo oficial la misma capitana en sus redes sociales en las que asegura que “solo es una etapa” que se acaba y que, por su suerte, “nació culer y morirá culer”. En el vídeo publicado, Putellas ha agradecido el cariño recibido durante sus años como azulgrana y todo lo vivido en este tiempo.
“Culers, recuerdo la primera vez que escuché vuestros gritos. Tenía seis años y era la primera vez que iba al Camp Nou con mi padre. En aquel momento solo veía a hombres jugar en el estadio y nunca me habría imaginado que, allí mismo, algún día seríais más de 90.000 culers los que gritaríais mi nombre”, ha comentado la del Mollet del Vallès acompañando con unas imágenes en sus primeros años como azulgrana.
“Veo como si fuera hoy la cara de orgullo de mi padre, diciendo que no se iría de este mundo sin que viera a su hija defender estos colores con el primer equipo”. Asimismo, recuerda que cuando se le dio la oportunidad de jugar en el primer equipo, su padre ya no estaba, pero en su peor momento el Barça le salvó. “Es por todo esto que siempre estaré en deuda con estos colores”, insiste la jugadora.
Comenta que en estos últimos años se ha llevado al equipo femenino “más lejos de lo que nunca hubiéramos imaginado”, con cuatro Ligas de Campeones, diez Ligas, diez Copas de la Reina y seis Supercopas de España. “Al inicio, ser jugadora de fútbol no estaba ni tan siquiera reconocido como una profesión; ahora solo siento el privilegio de haber formado parte de este cambio”, sentencia.
Recuerda las catorce temporadas y los más de 500 partidos jugados “con momentos que quedarán para siempre en la memoria del Barça y en mi corazón”. Del mismo modo, avisa a las que “vienen por detrás” qu la presión de esta elástica azulgrana “es un privilegio”. “Siempre he dicho que esta camiseta no se puede defender a medias y yo reconozco que me he vaciado”, insiste.
Por eso anunció que este miércoles será su último partido como jugadora del FC Barcelona y que no quiere que sea “un momento triste”: “Esto es solo una etapa que se acaba, pero por suerte, nací culer y moriré culer. Por tanto, nos volveremos a ver”, concluyó.
