
El Real Madrid superó 3-1 al Villarreal en el partido correspondiente a la jornada 8 del campeonato liguero y es nuevo líder a espera del partido del Barcelona
Llegaba discutido. Llegaba con críticas por parte de prensa y afición por su rendimiento. Y empezaba a sembrar dudas sobre si merecía la titularidad en lugar de Rodrygo. Pero si hay un jugador que encarna el madridismo y sus inesperadas remontadas es Vinicius Júnior. El astro brasileño encarriló un partido que parecía trabado y que, cuando el Villarreal apretó, él mismo se encargó de arreglar.
El choque comenzó lento, con un Real Madrid dominante y un Villarreal replegado en su campo esperando su oportunidad al contragolpe. La presión alta de Xabi Alonso recogía frutos y el conjunto blanco recuperaba balón en campo rival pero sin conseguir hincarle el diente al submarino salvo algún disparo sin peligro de Kylian Mbappé.
No fue hasta pasado el minuto 20 del encuentro cuando Vinicius empezó a desarmar la defensa de los de Marcelino. Un centro preciso que remató Tchouaméni cerca del poste izquierdo de Arnau Tenas y un balón filtrado por el astro brasileño desde la izquierda que acabó disparando Mastantuono desde dentro del área despertó a la grada del letargo de los compases iniciales.
Sin embargo, la ocasión más clara de la primera mitad llegó del lado visitante. Un gran pase en profundidad de Moleiro dejaba a Oluwaseyi mano a mano frente a Courtois, que tuvo una intervención de mérito frustrando los planes del delantero canadiense de un Villarreal que, sin mucha posesión de balón, pudo irse por delante al descanso.
La electricidad de Vinicius desequilibra el partido
La segunda parte, no obstante, empezó totalmente diferente, con un Madrid menos estático y mucho más directo. Apenas dos minutos después de la reanudación, un Vinicius Jr muy eléctrico por la izquierda anotó el primero en una internada personal que, con algo de fortuna tras tocar en Comesaña, superó al cancerbero groguet para adelantar a los blancos (1-0, min47).
El gol abrió mucho el partido, con el Villarreal obligado a mirar más la portería rival y el Madrid más directo con un mayor recorrido de los laterales. Fue durante un intercambio de golpes, donde el conjunto visitante pudo empatar el choque, cuando Vinicius forzó un penalti cometido por Rafa Marín que el propio brasileño se encargó de transformar (2-0, min69).
El partido parecía aclararse para el Madrid, que con un disparo de Bellingham y otra caída en el área muy protestada de Vinicius en pocos minutos amenazaba con ampliar la ventaja. Fue, sin embargo, Mikautadze quien recortó distancias en el electrónico con un disparo de fuera del área al que no pudo llegar Courtois (2-1, min73) y que volvía a colocar el partido en un alambre.

Y fue entonces, con un envalentonado submarino amarillo que se lanzaba a por el empate, cuando apareció, de nuevo, Vinicius Jr. El ‘7’ blanco forzaba la segunda tarjeta amarilla de Mouriño al intentar frenarle en una carrera por la banda que dejaba al Villarreal con uno menos para el último cuarto de hora. La expulsión volvió a cambiar el rumbo del encuentro y con un robo en campo rival de Bellingham y una pared entre Kylian Mbappé y Brahim, el francés anotaba el tercero para sentenciar de nuevo el encuentro (3-1, min81).
La fiesta blanca solo la aguó después de su gol el propio Mbappé, que tuvo que ser retirado con claros gestos de dolor sembrando la preocupación en el madridismo de cara a al estado de su tobillo para las exigentes futuras jornadas que le esperan a los de Xabi Alonso que reciben a la Juventus de Turín y al FC Barcelona en apenas dos semanas.
Esta victoria coloca al Real Madrid como nuevo líder a falta de que se terminen de disputar el resto de partidos de la jornada y mantiene al Villarreal en tercera posición antes de recibir al Betis y al Manchester City en la Cerámica.
Ve aquí el resumen del partido: